24 nov 2012
Tristeza: nieto 108
La organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció que el caso 108 de robo de bebés en la dictadura argentina (1976/83) fue resuelto, al ser identificados los restos de una desaparecida que había sido secuestrada embarazada en 1976 pero que no llegó a dar a luz.
La organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció el viernes que el caso 108 de robo de bebés en la dictadura argentina (1976/83) fue resuelto, al ser identificados los restos de una desaparecida que había sido secuestrada embarazada en 1976, pero que no llegó a dar a luz.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó "los restos de Mirtha Noelia Coutouné, cuyo embarazo, según se confirmó, no llegó a término. Se trata, tristemente, del caso 108 resuelto por Abuelas de Plaza de Mayo", informó un comunicado de prensa divulgado por agencias internacionales.
Mirtha Coutouné, una estudiante de Medicina de 24 años que estaba embarazada de tres a cinco meses, y Héctor Hugo Malnati (28), su pareja, fueron secuestrados en su casa el 24 de noviembre de 1976 en la ciudad de La Plata (60 km al sur), precisó la nota.
Tras un mes en un centro de detención clandestina, Coutuné fue asesinada el 31 de diciembre de 1976 y sus restos fueron enterrados sin nombre en un cementerio de Vicente López, en la periferia norte de Buenos Aires, y recientemente pudieron ser identificados.
Durante casi tres décadas, Noelia, madre de Coutouné, buscó a un nieto o nieta, esperando que el embarazo hubiera llegado a término y que podría tratarse de uno de los niños apropiados por represores o cómplices durante el régimen.
Abuelas de Plaza de Mayo estima en 500 los hijos de desaparecidos que fueron robados y apropiados (adopción ilegal) en la dictadura. Hasta ahora han sido resueltos 108 casos, de los cuales la gran mayoría pudo recuperar su verdadera identidad.
..tristeza, sólo tristeza
teleSUR-AFP/
25 feb 2010
Nieto 101 apropiado durante la Dictadura Militar recupera su identidad
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Historias que duelen

Abuelas de Plaza de Mayo informan que recuperó su identidad el nieto 101
apropiado durante la Dictadura Militar aquí en Argentina.

A los 32 años conoció a su papá
Silvia Mónica Quintela dio a luz en cautiverio. Su marido, Abel Pedro Madariaga, logró sobrevivir y al volver del exilio se incorporó a Abuelas para buscar a su hijo. Lo encontró hace pocos días. Hoy se presentarán juntos ante la prensa.
La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo dará a conocer hoy en una conferencia de prensa todos los detalles que permitieron recuperar al nieto 101, que durante más de treinta y dos años fue privado de su identidad por sus apropiadores. Francisco Madariaga Quintela es hijo de Silvia Mónica Quintela, secuestrada y asesinada en el centro clandestino de detención Campo de Mayo. Su padre, Abel Pedro Madariaga, logró sobrevivir, y tras volver del exilio, se unió a la Asociación Abuelas para iniciar personalmente la búsqueda de su hijo, en lo que constituye un caso inédito en este tipo de investigaciones. En tanto, su apropiador, el capitán retirado y ex carapintada Víctor Alejandro Gallo, fue detenido el viernes pasado.
Silvia Quintela fue secuestrada por la dictadura militar en la mañana del 17 de enero de 1977 en la localidad bonaerense de Florida, cuando estaba embarazada de cuatro meses. A las 9.30, y mientras caminaba por la calle Hipólito Yrigoyen rumbo a la estación de tren para encontrarse con una amiga, fue rodeada por tres vehículos pertenecientes a un grupo de tareas. Personal de civil que pertenecía al Primer Cuerpo del Ejército la introdujo en uno de los Ford Falcon y se la llevó con rumbo desconocido. Silvia, de profesión médica, tenía en ese momento 28 años y dedicaba parte de su tiempo a la militancia en la Juventud Peronista y a la atención de personas carenciadas en una clínica de la localidad bonaerense de Beccar. Su compañero, Abel Madariaga, secretario de prensa y difusión de la organización Montoneros, fue testigo pero logró escapar. Esa misma tarde, otro grupo de tareas realizó un allanamiento en la casa de la madre de Silvia y allí le comunicaron que había sido detenida.
Exiliado primero en Suecia, en 1980, y luego en México, Madariaga regresó temporalmente a la Argentina en 1983, donde se entrevistó con varios sobrevivientes del centro clandestino de detención Campo de Mayo. A su regreso de manera permanente, se unió a Abuelas de Plaza de Mayo, ocupando el cargo de secretario, para encabezar en persona la búsqueda que le permitiese dar con el paradero de su compañera. Esos testimonios pudieron aportar datos fehacientes de su destino de cautiverio y del nacimiento de su hijo, que luego fuera apropiado.
Beatriz Castiglione, sobreviviente de El Campito y compañera de detención de Silvia junto a otras embarazadas, ratificó haberla visto cautiva en Campo de Mayo y recordó que su seudónimo en el centro clandestino era “María”. Para ese entonces ya cursaba su séptimo mes de gestación.
Otro de los testimonios clave fue el de Juan Carlos Scarpati, con quien Quintela estuvo detenida. En su declaración, Scarpati afirmó que fue atendido por la médica en una lugar llamado Las Casitas –dentro del CCD Campo de Mayo–, en virtud de las heridas que le habían provocado al capturarlo. El mismo testigo aseguró que Quintela dio a luz fuera de la sala de partos de El Campito cuando los alumbramientos comenzaron a realizarse por cesárea programada en el Hospital Militar de Campo de Mayo. “Pude estar unas horas con él”, comentó al reincorporarse al día siguiente ya sin su bebé y con la promesa de sus captores de entregarlo a su familia.
El capitán retirado del Ejército y ex carapintada Víctor Alejandro Gallo fue detenido el viernes pasado, mientras se daba a conocer a las partes el resultado de los estudios que probaban su vínculo. Gallo se encuentra ahora imputado por el delito de apropiación ilegal de un menor de edad, pero también había sido condenado en 1997 a diez años de prisión, por la Cámara Penal de San Martín. En ese caso, se lo encontró culpable de los delitos de robo calificado, tenencia de arma de guerra, privación ilegal de la libertad y coacción, junto a otras dos personas que la Justicia condenó por la llamada Masacre de Benavídez, ocurrida el 6 de septiembre de 1994.
La conferencia de prensa en la que padre e hijo se mostrarán juntos por primera vez se llevará a cabo hoy a las 12. De esta manera, Abuelas revelará de qué modo se logró recuperar la identidad del nieto número 101 y la red de complicidades que permitieron su apropiación.
data aquí
Escucho, leo y miro por TV a muchos opinando que nos tendríamos que olvidar del pasado, "ya pasó", dicen, "es hora de mirar hacia adelante", y saben qué?
si, es hora de mirar hacia adelante pero sin olvidar, porque quien olvida vuelve sobre sus mismos errores-horrores.
(siento verguenza cuando escucho decir que
"con los militares estábamos mejor", y lo escucho con frecuencia!)
Yo miro hacia adelante y NO OLVIDO, SOLO SIGO PIDIENDO JUSTICIA PARA LOS QUE CON TOTAL IMPUNIDAD CORTARON LAS ALAS Y DIEZMARON A UNA GENERACIÓN A LA CUAL PERTENEZCO
¿ES MALO ESTO?
NO, DEFINITAVEMENTE, NO!!!
UN RECONOCIMIENTO GRANDE PARA LAS ABUELAS Y TAMBIÉN PARA LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO POR SU LUCHA INCLAUDICABLE!!!
LOS ABRAZO CON EL CARIÑO DE SIEMPRE!
ADAL
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14 nov 2009
Boca Juniors-Adal dice...nieto número 99-UNA ATROCIDAD!

ABERRANTE!
Comunicados de Prensa de Las Abuelas de Plaza de Mayo
- Restituciones -
Buenos Aires, 10 de noviembre de 2009
Se resolvió el caso N° 99, se trata de Mónica Graciela Santucho
El día que se llevaron a Catalina y Rubén, Mónica logró esconder a su hermana y a su hermano en un tacho recolector de basura que se encontraba cerca de su casa. Sus padres fueron asesinados en el operativo; ella no pudo escapar; fue secuestrada, mantenida cautiva durante tres meses en diferentes Centros Clandestinos de Detención y luego asesinada.
Los padres
Su hija Mónica nació el 30 de marzo de 1962 en la ciudad de Buenos Aires. Realizó sus estudios en el colegio Mosconi de la localidad de Ingeniero White, provincia de Buenos Aires.
Rubén y Catalina integraban la organización Montoneros en la ciudad de Bahía Blanca. Luego, se trasladaron a La Plata donde continuaron su militancia. Sus compañeros los llamaban "Tucho" y "Alicia" o "la vieja Alicia".
El 3 de diciembre de 1976, la pareja junto a su hija Mónica de catorce años, fue secuestrada en el domicilio que compartía con otros compañeros, en la calle 138 bis y 526 de la localidad de Melchor Romero, partido de La Plata.
Mónica sobrevivió al operativo y fue secuestrada. Por testimonios de los sobrevivientes Gabriela Gooley, Carlos Alberto De Francesco, y Graciela Liliana Marcioni, pudo saberse que a fines de diciembre de 1976 se encontraba detenida en el CCD "Pozo de Arana". Hasta el 15 de enero de 1977 permaneció detenida en la Comisaría 5º de La Plata. Una sobreviviente de dicho centro clandestino, recuerda que Mónica le relató el asesinato de sus padres y que se encontraba muy preocupada por sus hermanos.
El hallazgo
¿leyó bien lector?...14 añitos ¿de qué olvido hablan los que hablan de olvido?
Adal
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me enteré de esta tragedia en este blog
5 nov 2009
Boca Juniors-Adal dice...Las Abuelas de Plaza de Mayo presentaron a Martín, nieto recuperado número 98

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2009
Tres búsquedas que terminaron en restitución
Las Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que hemos encontrado a otro nieto que durante más de 29 años vivió privado de su identidad. El joven es hijo de Marcela Esther Molfino y Guillermo Amarilla. Ambos, militantes Montoneros, fueron detenidos y desaparecidos cuando vivían en San Antonio de Padua, provincia de Buenos Aires, el 17 de octubre de 1979. Anque su familia no lo sabía, Marcela estaba embarazada.
Marcela nació el 15 de noviembre de 1952 en la ciudad de Buenos Aires. Su familia se radicó en Resistencia cuando ella era muy pequeña. Sus padres fueron José Adan Molfino y Noemí Esther Gianetti, una familia de clase media y raíz católica. Cursó la escuela primaria y secundaria en el Colegio María Auxiliadora. A fines de la década del 60 ingresó a la carrera de Filosofía y Letras en Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). A principios de los años 70, Marcela ya era una activa militante estudiantil proveniente del Peronismo de Base, desde donde se comprometió en la militancia barrial en Villa Saavedra y el barrio Mariano Moreno. En 1972, se incorpora a la Juventud Peronista. Conoce allí a Guillermo y desde allí sus historias se unen.

Guillermo nació el 25 de enero de 1950, en Resistencia, Chaco. Sus padres, Donato Crescencio Amarilla y Ramona Cabrera, tuvieron once hijos. Guillermo fue el décimo. Vivió en Resistencia muy cerca del centro de la ciudad. Realizó sus estudios primarios en la escuela nº 400 y los secundarios en la de comercio N° 1. En 1965 viajó a Cosquín, como integrante de la Delegación Oficial del Chaco y cumplió durante el festival sus 15 años. En 1967 ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas (UNNE), le faltaban cinco materias para recibirse de contador público.
Desde muy joven Guillermo realizó su trabajo de base dentro del movimiento peronista. Militó en el Integralismo de Resistencia mientras cursaba sus estudios universitarios. Llegó a ocupar la Secretaría General de la Región IV de la JP con jurisdicción en las regionales de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. Fue parte de la JP Regional de Resistencia hasta 1975. Formó parte del grupo fundador de Montoneros en la provincia del Chaco.
El 27 de diciembre de 1973, Marcela y Guillermo se casaron. Tuvieron tres hijos: en 1975 nació Mauricio en Resistencia; en 1977 Joaquín en Capital Federal y en 1978 Ignacio en el exilio, en Francia.
Hacia fines de 1975 debieron abandonar la provincia del Chaco por la persecución de la Triple A. Aún viviendo en otras partes del país, Guillermo mantuvo el contacto y ayudó a compañeros de esta zona a escapar de la persecución de la dictadura. En junio de 1978 se exiliaron, recorriendo México, España y Francia. En mayo de 1979, regresaron al país y se instalaron en la provincia de Buenos Aires.
Ambos fueron detenidos y desaparecidos cuando vivían en la provincia de Buenos Aires. El 17 de octubre de 1979, él es detenido en la vía pública en horas del mediodía. Horas más tarde. Marcela, junto a su cuñado Rubén Amarilla, fueron secuestrados en el domicilio que ambas parejas compartían. Los hijos de ambas familias -cinco niños- fueron apresados y detenidos durante quince días. Semanas más tarde fueron trasladados a Resistencia y entregados a la familia paterna.
La madre de Marcela, Noemí Gianetti de Molfino, fue secuestrada en Lima, Perú, el 12 de junio de 1980, mientras se encontraba reclamando por la aparición de su hija y denunciando las desapariciones en Argentina. Su cuerpo apareció sin vida en un hotel de Madrid a fines de julio de ese mismo año. Se presume que Noemí fue traída a la Argentina y pudo ver a Marcela, siendo luego llevada a España.
Marcela y Guillermo posiblemente hayan sido llevados a la ESMA, y luego a Campo de Mayo, permaneciendo con vida, presumiblemente, hasta fines de 1980. Marcela y Guillermo permanecen desaparecidos.
Las Búsquedas
El hijo de Marcela y Guillermo comenzó la búsqueda sobre su identidad a partir de algunas sospechas. Nadie le había dicho que era adoptado, pero algunos datos como que quien decía ser su madre tenía problemas para quedar embarazada, que el lugar de su nacimiento había sido Campo de Mayo, que quien decía ser su padre era personal civil del Ejército, fueron algunos de los indicios que lo condujeron a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). Allí abrió, el 13 de diciembre de 2007, un legajo para solicitar colaboración en el esclarecimiento de su origen.
Simultáneamente, Abuelas de Plaza de Mayo tenía denuncias sobre el joven como posible hijo de desaparecidos. Los denunciantes daban los mismos datos que al hijo de Marcela y Guillermo lo hacía dudar sobre su origen. Mientras el equipo de investigación evaluaba cómo trabajar el caso, el joven se acercó a la CONADI por su propia voluntad.
Luego de la investigación documental correspondiente, la Comisión informó al joven que tenía un turno para realizarse el examen de ADN. El joven asistió al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) el 20 de diciembre de 2007 y el 6 de marzo de 2008 se le comunicó que su perfil genético no coincidía con el de ninguna de las familias que integran el Banco.
Las familias Amarilla y Molfina denunciaron la desaparición de sus hijos desde un primer momento; sin embargo, no sabían que Marcela estaba embarazada, es por eso que sus patrones genéticos no integraban el BNDG hasta hace unos meses. Afortunadamente, el 21 de agosto de 2009 se presentó ante la Secretaría de Derechos Humanos una sobreviviente de Campo de Mayo quien relató que Marcela Esther Molfino habría dado a luz a un niño en ese Centro Clandestino de Detención. Fue así que la CONADI abrió un legajo para ingresar al grupo familiar Amarilla Molfino en el Hospital Durand y realizar el nuevo entrecruzamiento de muestras genéticas. Al mismo tiempo, el Equipo Argentino de Antropología Forense también había acercado la denuncia a Abuelas, por lo que las Familias Amarilla y Molfina también radicaron la denuncia por la desaparición del bebé en la Asociación.
La incorporación de las muestras de ADN de los Amarilla y Molfina y el nuevo entrecruzamiento de las muestras, finalmente dio que el joven pertenece a esas familias. Las tres búsquedas se juntaron y el hijo de Marcela y Guillermo pudo saber su verdad.
La búsqueda continúa!
Fuerza Abuelas,
no están solas,
somos muchos los que estamos con Ustedes!!!
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Adal
4 abr 2009
Dueña de Clarín, Ernestina de Noble- Los familiares de desaparecidos buscan saber si Marcela y Felipe Noble fueron robados y apropiados ilegalmente.
"Están esperando que Herrera de Noble se muera y no haya culpables"
Uno de los abogados querellantes denunció a la Justicia por no cruzar los ADN de Felipe y Marcela Noble con los de varias familias que buscan a hijos de desaparecidos.
( También, directivos de Clarín son investigados por lavado de dinero.)
La causa que investiga si los jóvenes que fueron adoptados ilegalmente por Ernestina Herrera de Noble en 1976 fueron robados a padres desaparecidos, se encuentra en plena definición.
La Corte Suprema ordenó el año pasado que los análisis de ADN se realicen en el Cuerpo Médico Forense y sólo se crucen con las muestras de las familias querellantes. No obstante, los presuntos abuelos de Felipe y Marcela solicitan que las secuencias de ADN se comparen con todos los registros del banco de datos y en especial con los que corresponden a mujeres con hijos secuestrados entre los años 1975 y 1976.
La querella en la causa Noble está encabezada por las Abuelas de Plaza de Mayo y por las familias Lanuscou-Miranda y García-Gualdero, abuelos maternos y paternos respectivamente que sospechan que Marcela y Felipe pueden ser los nietos que buscan hace tres décadas.
De acuerdo con el periodista y abogado de la familia Lanoscou, Pablo Llonto, “después de estar estancada siete años, ahora la Justicia ordena que los análisis se hagan de modo contrario a lo que marca la ley, que dice que se tienen que cruzar los análisis de ADN de los hijos apropiados con todos los de los grupos familiares que tengan desaparecidos", dijo Llonto a Críticadigital.
En ese sentido, el abogado denunció una manipulación judicial a favor de la directora del diario Clarín, en la causa que está en manos del juez federal Nº 2 de San Isidro, Conrado Bergesio: “Esa maniobra es con el objetivo de que Ernestina se muera y no haya culpables, porque tiene 84 años y ella sola es la apropiadora, es decir que los adoptó ilegalmente, eso está demostrado en la causa y por eso fue detenida".
"Para saber si la apropiación es o no un delito de lesa humanidad, enmarcado en el terrorismo de Estado practicado durante la dictadura militar, hay que ver si son casos vinculados a desaparecidos. Si no lo son, el delito prescribe", añadió el letrado.
"Pero si se demuestra que fue una acción vinculada a terrorismo de Estado, Herrera de Noble va presa. Si están seguros que no son hijos de desaparecidos, que se haga el análisis con todos los ADN que están en el Banco de Datos", continuó Llonto.
Por este motivo, la familia Lanoscou envió una carta documento a la coordinadora técnica del Banco Nacional de Datos Genéticos, María Belén Rodríguez Cardozo, para que se niegue a entregar los datos.
Según el periodista, “esto atenta contra la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo porque si se convalida el hecho de que los imputados, como Ernestina, determinan con quién se hace el análisis, va a marcar un retroceso de años en la lucha” de los casos de los bebes secuestrados. “Si se repite, agrega el abogado, cada victimario va a decir 'yo quiero que mi sangre se cruce con tal y tal', este privilegio tiene Noble y fue consolidado por la Corte Suprema de Justicia".
Además, las Abuelas hicieron un pedido al juez Bergesio en marzo del 2008, quien aún no respondió. Le requirieron un análisis a 20 grupos familiares que buscan a sus nietos cuyas madres pudieron haber dado a luz en una fecha cercana a la que nacieron Felipe y Marcela, en marzo de 1976.
Otro elemento de argumento de la querella es que la defensa de los Noble está pidiendo que se destruya el resultado de los análisis de Marcela y Felipe. De este modo, si se presentaran otras familias “hay que realizar todo de nuevo y se convertiría en un juicio eterno”, señala la querella.
Hay una gran preocupación por parte de los familiares "porque se está a punto de consumar una terrible barbaridad jurídica al hacerse un análisis sin pasar por la totalidad del banco genético, que es lo que establece la ley, que se hace en todos los casos salvo para gente rica, y con poder" dijo el periodista defensor de Lanouscou.
LOS TESTIGOS DE RELLENO. El lunes de esta semana declaró Jorge Asís. Según Alan Iud, representante legal de las Abuelas, el escritor no aportó datos relevantes a la causa. El abogado indicó a este medio que al llamar a testigos desvinculados con las apropiaciones, se logra un sobreseimiento que favorece a Ernestina: “Se llamarán a 80 personas para que no digan nada”, dijo Iud al respecto.
Parte de la querella pidió que el juez Bergesio se inhiba, y le pase el expediente al Juez Federal de San Martín, Jean Manuel Yalj, que investiga todos los casos de terrorismo de Estado en zona Norte del Gran Buenos Aires y donde la familia Lanouscou es querellante en la causa 4012, por la desaparición de Matilde Lanouscou, la posible madre de Marcela.
Data aquí
adalbertoesdeboca@hotmail.com

