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Según el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP por sus siglas en inglés), el Metrobús creado por el gobierno macrista quedó calificado como uno de los más bajos, superando sólo a el de Pittsburgh y Nueva Delhi, entre una terna de 64 corredores.
El ITDP es una entidad que trabaja con diferentes ciudades alrededor del mundo para lograr soluciones de transporte sostenibles para reducir la emisión de gases a la atmósfera e intentar mejorar la calidad de vida urbana.
Este instituto realizó recientemente una investigación sobre los corredores sustentables en 35 ciudades, para evaluar su funcionamiento y efectividad.
El estándar tomó en cuenta varios aspectos en la implementación de los Bus Rapid Transit (BRT) y, aunque el corredor porteño recibió algunos puntos por tener carriles exclusivos y estaciones elevadas, falló en las características más importantes que deben tener este tipo de transportes.
Una de sus principales fallas, según marcó el informe, es la imposibilidad de pagar el pasaje por anticipado en la parada, ya que estos sistemas de buses se crearon con esa característica principal.
El director de ITDP en Argentina, Andrés Fingere, indicó: "Es una característica importante, y todas las estaciones están preparadas para que funcione así".
Otra falencia expuesta, es la "falta de integración física y tarifaria con otros medios de transporte" para que se pueda complementar el recorrido con alguna línea de subte o estaciones de trenes.
Uno de los principales elementos a mejorar es la información al pasajero: cada parada debería contar con carteles electrónicos que indiquen el tiempo de espera para el próximo colectivo.
Fingeret expresó que muchas de estas mejoras las debería realizar el gobierno de la Ciudad, y ejemplificó: "Se deberían instalar estacionamientos para bicicletas que sirvan como alimentadores del sistema".
Se evaluaron 64 corredores en 35 ciudades y, entre el más alto nivel, quedaron los de Curitiba (Brasil) y Bogotá (Colombia), entre otros. En el segundo se ubicaron el de Quito (Ecuador) y el de Johannesburgo (Sudáfrica).
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En una durísima columna del prestigioso diario, se apunta contra la decisión macrista por estar mal llevada y alterar el ícono postal más icónico de la Ciudad de Buenos Aires.
Critica el autoritarismo del gobierno porteño y señala la poca validez del proyecto.
“La capital de Argentina puede estar a punto de perder su postal más
icónica: un nuevo proyecto del jefe de gobierno Mauricio Macri está
convirtiendo a la avenida 9 de Julio en una sombra de sí misma, en el
nombre de un proyecto de transporte público mal concebido”. Así comienza
la columna de opinión "La avenida 9 de Julio, un ícono de Buenos Aires
bajo amenaza", de Daniel Politi, editor del blog “Latitudes, vistas
alrededor del mundo”, en el prestigioso periódico norteamericano.
“La avenida, que a veces es nombrada como la más ancha del mundo,
tiene siete carriles de tráfico corriendo en cada dirección, con un par
de calles al lado de cada uno de ellos y un obelisco que emerge desde el
centro. Sus canteros arbolados, plantados con los jacarandaes asociados
comúnmente a Buenos Aires, son un emblema de cómo los tempranos
desarrolladores de la ciudad priorizaron los espacios verdes en medio
del rápido crecimiento urbano de los albores del siglo XX”, dice sobre
los tradicionales árboles que embellecen al centro de la ciudad.
Vecinos se oponen a la tala de árboles
Sobre el proyecto del macrismo de instalar allí un Metrobus, el
columnista del New York Times sostiene que el hecho se conoció de
sorpresa por los ciudadanos, una vez que varios bloques de árboles
habían sido removidos. Luego de celebrar el fallo de la Justicia que le puso un freno a la tala y remoción de la plaza arbórea,
afirma: “Ahora, la administración de Macri tiene que tomarse un
descanso en la destrucción de la principal arteria de la Ciudad de
Buenos Aires mientras sigue defendiendo su posición”.
New York Times: "Macri y su equipo han denigrado a sus oponentes como personas que están contra el progreso"
“Pero más que debatir el asunto, Macri y su equipo han denigrado a
sus oponentes como personas que están contra el progreso”, continúa. Más
allá de la cifra de árboles que se quitarán y los nuevos que se
sumarán, Politi apunta a que “los nuevos carriles y las paradas de
colectivo van a destruir los amplios espacios y van a dificultar largas
concentraciones de gente”, en un lugar que es elegido usualmente para
celebraciones, conciertos y protestas.
Macri, criticado hasta en el New York Times
“Y todo por un proyecto que está fundamentalmente mal-conducido y con
un pobre uso de los recursos para combatir el colapso del tránsito en
el centro de Buenos Aires. Con una línea de subtes que ya hace el
recorrido que propone el Metrobus, los millones de dólares destinados a
los nuevos carriles de colectivos tendrían un mejor uso si se destinaran
a transferir más pasajeros debajo de la tierra. También tendría más
sentido construir nuevas líneas de bus en las calles laterales, que no
requerirían alterar la fisonomía de la avenida central”, concluye,
lapidario, el periodista del diario más prestigioso e influyente del
mundo.
Denuncian un negociado por sobreprecios al Gobierno de la Ciudad en la licitación del Metrobús de la avenida 9 de Julio. Hay bronca hasta en el mismo bloque macrista.
El gobierno porteño salió a anunciar con bombos y platillos la implementación del Metrobús sobre la avenida 9 de Julio, pese a que la avenida más ancha del país tiene un subte que pasa por debajo y es cortada casi a diario por las manifestaciones.
El macrismo quiere construir carriles exclusivos para que circulen a diario 10 líneas de colectivos desde la avenida San Juan hasta Arroyo. La idea es que 180 colectivos por hora atraviesen la avenida más problemática de la Ciudad, lo que va a generar un embotellamiento mayor en el resto de los carriles.
Hace poco más de un mes, el subsecretario de Transporte de la Ciudad e impulsor de la obra, Guillermo Dietrich, había dicho a los diputados porteños en la Legislatura que la traza que unirá a la avenida San Juan con Arroyo no era un prioridad del gobierno de Mauricio Macri y que directamente no era necesaria, según señaló a LPO el legislador Rafael Gentili, de Proyecto Sur.
Como el gobierno porteño avanzó pese a ello con la nueva traza para el Metrobús para la 9 de Julio, LPO averiguó las razones: se trata de un negociado entre el Ejecutivo y Casa Puente, además de una maniobra que podría esconder sobreprecios.
El papel del Brito opositor
El Metrobús se financiará con un bono que se aprobó hace dos semanas en la Legislatura porteña. Este medio explicó el camino difícil que tuvo el bloque del PRO para sancionar ese proyecto que estipula la emisión de un título de hasta 100 millones de dólares para ampliar el Metrobús y construir más bicisendas.
Justamente una de las trabas era la falta de explicación que tuvo el expediente por parte del Ejecutivo, que no le terminaba de cerrar ni siquiera al propio bloque del PRO.
Una de las razones que generaba controversia era el artículo 7 de la ley, que establece: “Apruébase la propuesta presentada por Puente Hnos. Sociedad de Bolsa S.A. para estructurar y ejecutar la operación de crédito público establecida en la presente Ley”.
Con este artículo, el Ejecutivo evitó el procedimiento habitual que consiste en enviar una carta de invitación a los bancos con mejor posición para colocar el bono en cuestión y cerró llave en mano con Puente.
El presidente de Puente, Federico Tomasevich, es considerado por el Gobierno nacional como “el Brito de la oposición”, puesto que ya le colocó bonos al cordobés Juan Manuel De la Sota, a Daniel Scioli y ahora hará lo propio con Macri.
El negociado del macrismo con Puente queda aún en mayor evidencia por la existencia de otros bancos que podrían haber hecho una mejor oferta para la Ciudad. Los bancos Galicia, Itaú, Macro, Patagonia, Río y el Banco de Valores tienen más respaldo y un precio más barato que Puente, que es considerado uno de los peores colocadores en la City.
Un legislador del PRO sintetizó a LPO que “en el Ejecutivo hacen un negociado con Puente y nosotros lo tenemos que votar”.
El bono en cuestión se denomina “Bono dólar link”. Es un título que cotiza en dólares pero sus vencimientos se pagan en pesos con el tipo de cambio oficial. El bono es hasta 100 millones de dólares y la comisión para Puente será del 0,5 por ciento si logra colocar 75 millones de dólares. Si coloca los 100 millones y en la Legislatura estiman que lo conseguirá, Puente se llevará una comisión del 0,65 por ciento.
Es decir que obtendrá 650 mil dólares con este negocio por el que fue beneficiado de manera directa por el Ejecutivo con el aval de la Legislatura. En el bloque macrista y en la Comisión de Presupuesto en particular hay sin embargo un profundo malestar con el Ejecutivo por esta ley.
Sobreprecios
El auditor general de la Ciudad Eduardo Epszteyn reveló a LPO que en el Plan Plurianual de Obras de la Ciudad está contemplado este proyecto de Metrobús para el corredor 9 de Julio en un monto que alcanza los 166 millones de pesos.
El legislador Gentili señaló a este medio que el propio Dietrich explicó que en promedio, la construcción del Metrobús cuesta alrededor de 2,5 millones de dólares por kilómetro, según los valores que dejó la implementación de este sistema en la avenida Juan B. Justo.
Las marchas
Una de las mayores incógnitas es qué pasará cuando una manifestación provoque un corte en la 9 de Julio, tal como sucede todas las semanas.
"Creemos que pasará como ocurre en Juan B. Justo, los manifestantes cortan los carriles para autos, pero dejan liberados los del Metrobús", se ilusionó Dietrich ante La Nación.
Como el corredor de la avenida 9 de Julio tendrá 3 kilómetros, su costo total no debería superar los 36 millones de pesos al tipo de cambio oficial. Sin embargo, según Epszteyn el Plan Plurianual le otorga 83 millones de pesos a esta obra en 2013 y la misma cantidad en 2014. Esto supera en 130 millones de pesos la suma que debería gastarse para una obra semejante.
“Van a tener que justificar en qué gastan tanta plata; más allá de los problemas de la traza urbana, no se entiende en qué van a gastar esta cantidad”, señaló Epeszteyn a LPO y agregó que “hace un año anunciaron un túnel por debajo de la 9 de Julio, ahora anuncian esto; los planes estratégicos de Macri cambian muy ràápido”.
Prioridad cero
“Dietrich vino hace un mes y medio a la Comisión de Seguimiento de Metrobús de la Legislatura y dijo que la traza de la 9 de Julio no era necesaria y tampoco era una prioridad del gobierno porteño”, advirtió a LPO el legislador Rafael Gentili, de Proyecto Sur.
“No hay un estudio técnico que evalúe la conveniencia de esta obra como parte de un sistema de transporte”, agregó Gentili y aseveró además que todo el sistema debe ser aprobado por la Legislatura.
El legislador se preguntó además por qué el Metrobús terminará en la calle Arroyo: “¿Se evapora ahí? ¿Por qué no llega hasta Retiro? Está terminando en el medio de la nada”. El lugar donde esta pautado uno de los extremos de la traza 9 de Julio termina a metros de una de las concesionarias automotrices que Dietrich tiene en Cerrito 1567.